Un delirio afecta el modo en que una persona piensa, recuerda y razona, el delirio sacude el pensamiento tal como lo hace el arte. Por ello hemos escogido este tema para reunir a 30 artistas completamente distintos entre sí, con la pasión compartida e instintiva por crear y seguir experimentando.
Los invitamos a identificar los polos opuestos que los complementan y al mismo tiempo los fragmentan en contradicciones. Como artistas y creativos, cada uno de ellos ha indagado en la intimidad, a veces en los límites de lo incómodo y lo oscuro, para resistirse o arrojarse a los deseos. Encontramos en cada una de sus obras esa esencia que va más allá de lo aparente, que convierte a la obra en una pieza genuina porque proviene de una lucha interna inherente al acto de expresarse en cualquier disciplina.
CULTURA COLECTIVA presenta "Los delirios mentales de 30 artistas " enLa Bipo San Ángel, un evento que reúne danza, teatro, música y una exposición colectiva para el lanzamiento del programa “Las 30 promesas del arte y la creatividad en México”una selección de creativos realizada en colaboración el Programa Jóvenes Creadores FONCA con el objetivo de difundir y fortalecer el sector cultural a través de la gestión de eventos y la creación de estrategias de contenido digital.
La Orquesta 24 Cuadros en el Museo Universitario del Chopo el próximo 6 de mayo, en donde el trabajo de bailarines e importantes artistas visuales será exhibido sobre la interpretación de las canciones del nuevo disco de la Orquesta, incluyendo la presentación de su nuevo sencillo "Hasta el Sol" y el video del mismo compuesto por acuarelas animadas de la artista mexicana Alejandra Alarcón.
Gozo es un término que procede del vocablo latino gaudĭum y que hace referencia a la alegría del ánimo o al sentimiento de complacencia al poseer o recordar algo apetecible. Gozar, por lo tanto, está asociado a disfrutar y a toda acción que genere felicidad al sujeto.
El gozo también está vinculado al disfrute sexual. La acción de gozar, por lo tanto, puede referirse a la satisfacción que produce una relación íntima.
Para el cristianismo, el gozo es una virtud que emana del Espíritu Santo. Se trata del efecto de la caridad y supone una profunda alegría que el Espíritu Santo infunde en aquellos que depositan su fe en Dios. El gozo se diferencia de la felicidad en que no depende de las circunstancias externas, sino que está determinado por la actividad del Espíritu Santo en el seno de la persona.
La muestra GOZO, reúne obras de 12 artistas bolivianos que en su conjunto aluden a la estética barroca y la imagen de castigo, dolor y culpa, implícita en la educación conservadora en Bolivia. Las obras de la serie Muñecas de Alejandra Alarcón, que se compone de juguetes femeninos de plástico intervenidos con pelo humano, hacen una violenta crítica sobre la ensición generada en el cuerpo femenino por el modelo represor de la educación conservadora; mientras que obras como UNO – DOS – TRES de Roberto Valcárcel o Dardo en la herida de Douglas Rodrigo Rada, esquivan las estructuras normativas que han fungido de soporte a una regla estructural en la vida de varias generaciones en Bolivia.
El término "bardo se utiliza para referirse al estado de existencia entre dos vidas en la tierra. De acuerdo con la tradición tibetana, luego de la muerte y antes del próximo nacimiento, cuando la propia conciencia no está conectada con un cuerpo físico, se experimenta una variedad de fenómenos, periodo que dura máximo 49 días.
Lo que sucede en el momento de la muerte. En el momento de morir la conciencia se retira de los sentidos; uno ya no oye nada; el sonido se deja de oír poco a poco y uno ya no ve nada, todo se vuelve borroso. Finalmente lo borroso incluso desaparece.
En la muestra BARDO, las artistas cuyos discursos permanentemente reiteran sobre la condición humana, en esta ocasión reflexionan sobre la vida, muerte y el intersticio que implica el paso de un lado a otro; en el caso de las acuarelas de Alarcón, sus heridos enfrentan a un espectador condenado a la pasividad frente a un vestigio de violencia.
Los niños de las fotografías de González, si bien no son fruto ni resultado de la evidencia de un crimen, yacen silentes y sin respuestas dentro de cascos de vidrio, cual si fueran viajeros en espera.
Las Alicias de Alarcón que se desdoblan en dos dimensiones y los seres luminosos de González nos remiten ambos al estado iluminado del retorno elegido, como si la vida fuera este bardo, en el que tenemos consciencia de nuestros actos y en el que te das cuenta que cada acto tiene consecuencias en esta o en la otra vida.
Texto de Douglas Rodrigo Rada
Artista y Curador
Este proyecto fue apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes