lunes, 3 de agosto de 2026

Un encuentro con Cómo hacerse cuerpo. Artículo de Jorge Luna Ortuño para La Patria




UN ENCUENTRO CON COMO HACERSE CUERPO DE ALEJANDRA ALARCON  
Por Jorge Luna Ortuño 



En ‘Cómo hacerse cuerpo’, las acuarelas de Alejandra Alarcón emergen como un diálogo entre lo humano y lo natural, sin jerarquías




La exposición Cómo hacerse cuerpo (2026) de la artista y socióloga cochabambina Alejandra Alarcón, fue inaugurada esta semana en Nube Galería (Santa Cruz de la Sierra), con unas acuarelas que arrastran muchas cosas, huesos, sillas, letras, libros, letras, caderas, huevos… A la vez, nos informa de la transición de la artista: de la deconstrucción de los relatos infantiles —tan presente en series anteriores— hacia una investigación sobre la constitución misma de la vida, donde cuerpo, naturaleza y lenguaje son puestos en un mismo plano de consistencia.


Alejandra vive y se desenvuelve en México hace ya veinte y cinco años, de modo que exponer en Bolivia fue una oportunidad más de reencontrarse con el país, algo que trata de hacer por lo menos una vez al año. En la noche inaugural logré capturar algunas declaraciones suyas. Se mostró agradecida con Kiosko y Nube Galería, pues recordó que fue esta galería de las primeras en apoyar su trabajo, donde expuso por primera vez el año 2008. Sobre la muestra comentó que se trata de ideas que ha estado trabajando en este último tiempo.

“He tenido una época en la que trabajaba a partir de los mitos y de los cuentos, y esta muestra es como un nuevo giro en el cual no trabajo ya sobre los mitos, sino sobre el cuerpo mismo, sobre la vida, la muerte, la horizontalidad con la naturaleza…”. (Alarcón, 2026).

El título de la muestra me hizo resonancia con uno de los apartados del libro más ambicioso de Gilles Deleuze y Félix Guattari, Mil Mesetas (1980), titulado “Cómo hacerse un cuerpo sin órganos”. Le pregunté si había tenido alguna influencia de este texto, lo cual pareció entre sorprenderle y alegrarle. Asintió soltando una risa y así se sumó a la conversación un aire de complicidad. Luego comentó también que la habían influido ciertas lecturas del psicoanálisis: “porque cómo hacerse cuerpo está atravesado por el lenguaje: cuando no dices las cosas en palabras, las dice tu cuerpo. También me sirvió el devenir de Deleuze, porque te haces cuerpo en relación a los otros, al vínculo”.




“Pintar con acuarela es agua, es fluido, es orgánica” • Cedida a La Patria
Fue una conversación al vuelo, porque la artista ya estaba de retorno a su país de residencia esa misma noche, de modo que se iba de la galería directo al Aeropuerto Viru Viru. Había estado una semana en Santa Cruz, trabajando en el montaje de la muestra, impecable, por cierto, y lleno de capas. La curaduría correspondió a Douglas Rodrigo Rada, otro artista de la misma generación de Alarcón. Logró una curaduría que tiene la virtud de ser invisible, como ya lo hizo notar elogiosamente Pedro Querejazu hace once años (“Es así como, en mi opinión, debe hacerse la curaduría: mostrar la obra de los artistas”). Fue con motivo de una reseña que le dedicó a otra exposición de Alejandra Alarcón, titulada idénticamente Cómo hacerse cuerpo, y curada también por el mismo Rada.


Pero aquella exposición del año 2015, también de acuarelas, era muy distinta, correspondía a otra búsqueda de la artista, cuando todavía estaba enfocada en trabajar el cuento de Caperucita en calidad de mito. La paleta de colores era similar, pero luego todo lo demás evolucionó hacia otro lugar. En Cómo hacerse cuerpo (2026), la artista se explaya en diferentes lenguajes, técnicas y formatos de su dominio: animación, video, acuarela en papel, además de incluir algunos libros de artista que aparecen posados en pedestales blancos. Pero esencialmente, la búsqueda es otra, de ello hablaremos un poco acá.

Tema raíz

Continuamos la conversación con Alejandra de manera virtual. Compartiré aquí algunos retazos.

Nos guiamos con una pregunta inicial que suele venir al acercarse a una muestra: ¿de qué nos habla la artista?, ¿qué tiene para decirnos? Recorriendo la sala veo que ha montado realmente un rizoma, es decir, como en la botánica, es algo que crece a los lados, horizontalmente, sin un centro dominante ni jerarquías. En las obras aparecen diversos nodos de atención, las raíces al aire, o brotando en el cuerpo de la mujer, pero también el corazón como algo que no aparece encerrado, o el cuerpo de la mujer mirando hacia el suelo como si buscara algo.

Apreciamos en estas acuarelas trazos sobre el vacío, el aire, ninguna obra muestra una línea del horizonte. La artista decide trabajar sobre fondos blancos. Luego, vemos figuras surgiendo en el plano que podrían reconocerse y describirse, como el cocodrilo, la mujer, el ave, el esqueleto, etc., pero no habrá que verlas literalmente como tales, puesto que no hay un interés representacional en la obra. Alejandra toma prestado el concepto de lo figural, planteado por el mismo Deleuze en sus estudios sobre Francis Bacon, para desglosar un poco lo que tenía en mente.





“lo que Deleuze dice es que lo figurativo se vuelve figural cuando deja de representar. ¿Y qué es lo figural? Por ejemplo, en la acuarela, las manchas que uso, rebasan el límite, siempre van más allá. Lo figural es cuando la pintura está diciendo algo por sí misma. No solo entra lo representativo de la figura. Eso estaría en el medio entre lo abstracto y lo figurativo”. (Alarcón, 2026).

Desde fines del siglo XX, Alejandra tuvo en Cochabamba una formación bastante tradicional, en la Escuela Técnica de Artes Plásticas Raul G. Prada, aunque ella en sí era ya desde adolescente un alma rebelde y anti jerárquica. Con el tiempo, habiendo ido a México a seguir su formación, tomó la técnica de la acuarela que le enseñaron para convertirla en medio para otra cosa. Había sido formada pintando paisajes, como Vinto o Quillacollo, pero luego entendió que la técnica debe abordarse también como un elemento conceptual.

“En la pintura contemporánea, a diferencia de la tradicional, el medio tiene una carga conceptual. El medio se vuelve parte del mensaje. Pintar con acuarela es agua, es fluido, es orgánica, es sobre papel. Tiene una carga conceptual. Ese fue mi proyecto para que me apoyen acá en México, les dije: voy a pintar los fluidos, las lágrimas, la leche y la sangre, con acuarela, no con óleo, no con acrílico, porque no funciona. Porque conceptualmente, la acuarela es como la sangre, las lágrimas y la leche. Eso es contemporáneo. En la pintura tradicional daría lo mismo: harías una representación de la sangre con óleo. En lo contemporáneo, que se chorree es algo, significa. El tiempo, el que no puedas volver a corregir, significa algo, el medio te está diciendo algo. En lo clásico no vamos a leer eso”. (Alarcón, 2026).

Así pues, ingresar a la sala de Como hacerse cuerpo es similar a entrar en un reino sumergido, lleno de agua, y en él palpitan los seres de este mundo denso, formas que emergen de algún líquido, otras que brotan del cuerpo humano, contradiciendo a la naturaleza, y dando vida a un desfile de imágenes que parecieran contar una historia cargada de simbolismos, fantasía, dolor y a la vez liberación.

¿Dónde están las raíces de una persona cuando ha migrado de su país hace veinte y cinco años? Suelen hablar las personas, cuando alguien se quedó mucho tiempo en otro lugar lejos de su tierra natal, “ya ha debido echar raíces allá”. Pero no basta con casarse y tener hijos para tener raíces. Esta cuestión es uno de los nodos de atención de la exposición, porque nos dice con su pintura que las raíces también pueden brotar más allá de un territorio fijo. En una de las acuarelas, Alejandra quería haber acompañado con estas líneas:

Para quienes vivimos con una raíz que se enrosca en la nada que huele a tierra, esa nada, en realidad, a veces huele a media kantuta a tajibo a qwiña Retama.

Estar lejos es saber que, aunque no haya tierra, la raíz sigue siendo vena.





Mi patria son los afectos.
(Alarcón, 2026).

Todas las secuencias de pinturas nos están llevando a un ejercicio de dislocación de la percepción ordinaria. Habitualmente pensamos que las raíces sostienen a las plantas y los árboles, pero en esta muestra, las raíces son el devenir del afecto y la memoria mientras cargan con heridas.

Por esto no cabe creer aquí que las raíces remitan solamente a raíces, la artista está hablando de mucho más. Cuando dice “mi patria son los afectos”, parece responder a otra cuestión: ¿Cómo permanece una identidad cuando deja de estar sostenida por un territorio físico? Por eso, vemos series de raíces que ya no están fijadas al suelo, no dependen de la línea base, y territorio será entendido como atmósfera que se construye en cualquier parte, donde estén presentes los vínculos.

Las flores no son decoración, funcionan como órganos. El corazón ya no es órgano sino un núcleo energético. Los tallos sustituyen columnas vertebrales. Las raíces sustituyen vasos. Las ramas sustituyen sistemas nerviosos. La naturaleza ya no es paisaje, se convierte en fisiología. En conjunto toda una idea muy cercana a pensar que el ser humano no está separado de los procesos biológicos del mundo.

En Bolivia hemos visto representaciones del cuerpo desde tres grandes registros: el cuerpo identitario, el cuerpo político y el cuerpo de la violencia. Lo que Alejandra parece introducir es otra posibilidad. Ya no únicamente un cuerpo femenino, ni un cuerpo anatómico, sino más bien un cuerpo que comparte materia con las plantas, con el agua, con la sangre, la memoria y los ciclos naturales. Es un organismo expandido en el que lo humano deja de ser un dominio separado.

Jorge Luna Ortuño
Investigador gestor y curador

2 de agosto de 2026

Articulo publicado en el periodico La Patria
se puede leer  AQUI





lunes, 27 de julio de 2026

Cómo hacerse cuerpo | Alejandra Alarcón | NUBE Gallery Santa Cruz Bolivia

 








Cómo hacerse cuerpo


En la obra de Alejandra Alarcón, la acuarela desborda su tradición histórica para expandirse hacia un territorio donde la materialidad y el contenido se funden con la experiencia vital. Cómo hacerse cuerpo reúne acuarelas de pequeño, mediano y gran formato, libros de artista, animaciones, video, objetos intervenidos y un ensayo. Cada pieza se concibe como un gesto de transformación: un recordatorio de que hacerse cuerpo implica siempre un más allá relacional, un vínculo indisoluble con el otro, la naturaleza, el amor, la maternidad, y la muerte.


El hueso opera como el símbolo central de esta muestra. Seco, blanco y definido, permanece cuando el resto se transforma. Al igual que los corales, las cáscaras de huevo o los dientes de leche, el hueso aislado es una letra fuera de la palabra: no llega a significar por sí solo. Es en su relación con otros cuerpos y otros nombres donde produce un sentido nuevo. Así, el silencio entre los huesos no es vacío, sino la estructura que los sostiene.


La exposición transita por las tensiones del cuerpo en el amor —donde la fusión precede a la escisión— y en la maternidad, ese instante donde se habita un mismo cuerpo con dos corazones y la leche se transforma en la materia ósea del hijo. Asimismo, la muestra indaga en la muerte y en el destino de aquellos cuerpos que carecen de un lugar en el orden oficial. Frente a los huesos institucionales que relumbran en su genealogía, los cuerpos al margen brotan, migran y se mezclan con la naturaleza, sanando desde el origen.


A través del blanco del papel, la distancia entre figuras y los objetos dislocados, Alarcón descubre que el lenguaje mismo está hecho de huecos. Cómo hacerse cuerpo explora el cuerpo como un lenguaje vivo que se construye en el afecto, la pérdida y la metamorfosis. La transparencia del agua y la fragilidad del pigmento se vuelven, finalmente, metáforas de lo que permanece: una huella de lo que fuimos y de lo que podemos llegar a ser.


Rodrigo Rada Curador 





























viernes, 10 de abril de 2026

Roots and Branches across the Pacific, Museo Chongqing, China

 























Muestra de video en el Chongqing Contemporary Art Museum, en la exposición Roots x Branches Beyond the Pacific, curaduría de Elizabeth Ross en Latinoamérica y Li Xiaonan en China


  • Fechas: Del 5 de abril de 2026 hasta mayo de 2026.
  • Curaduría:  Elizabeth Ross (México) y Li Xiaonan (China).
  • Participantes: Presenta cerca de 60 artistas mujeres de 18 países, principalmente latinoamericanas y caribeñas, junto con artistas chinas.
  • Glenda León
  • Grace Quintanilla
  • Sarah Minter
  • Elizabeth Ross
  • Teresa Serrano
  • Alejandra Alarcón 
  • Angie Bonino
  • Entre otras

lunes, 9 de marzo de 2026

LA QUE RENACE EN LAS AGUAS Museo Carolino BUAP Puebla
































Inauguración  Jueves 12 de Marzo a la 1:00 pm en el MUSEO CAROLINO  en Puebla 

Está exposición reúne  varias series, más de 100 obras  en las que he estado trabajando los últimos años. Acuarelas , animación, video, libro de artista y objetos. 

Centro Universitario de la Cultura y los Saberes BUAP

4 Sur, Centro Histórico, Puebla, Puebla 


#laquerenaceenlasaguas

#ellibrodelasangre 

#ellibrodelaleche 


#prometimosnomorir