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martes, 9 de enero de 2024

Articulo en la revista Mamagazine

Entrevista a Katherine October sobre su trilogia  de libros MILK  de la cual formo parte










Revista 

AQUI

viernes, 12 de noviembre de 2021

Conversaciones necesarias Mínimo Necesario















Al papel llega suavemente el agua. Cada segundo la pintura abre un cauce mayor. No ocurre de golpe ni al mismo tiempo: es como un disparo de espuma que estalla lejos, se acerca, pasa, y va dejando huellas en la superficie blanca, el sonar de las garras de un lobo, la risa de Perséfone, un lago de sangre. En esta ocasión platicamos con la artista visual Alejandra Alarcón sobre lo dionisíaco en su obra, las reinterpretaciones de mitos y cuentos infantiles, las exploraciones en torno a la identidad femenina y la serie fotográfica “Muriendo en lugares importantes”.

Mínimo Necesario te invita a conversar.

Entrevistador: Alfonso Gómez Arciniega, director de Conversaciones Necesarias, maestro en Ciencia Política y candidato a doctor en Filosofía política por la Ruprecht-Karls-Universität Heidelberg, licenciado en Relaciones Internacionales por el ITAM y estudiante temporal de Lengua y Literatura Alemanas en la UNAM.


Tambien se la puede escuchar en Spotify




lunes, 6 de septiembre de 2021

Una Habitación Propia




 











se puede ver la charla completa 










CICLO DE CHARLAS:
UNA HABITACIÓN PROPIA
Procesos creativos
Invitadas de esta sesión: Alejandra Alarcón, artista plástica.
Magela Baudoin, escritora y periodista.
Dirige: José Andrés Sánchez, escritor y periodista
Una habitación propia es un ciclo de conversaciones entre artistas y escritores contemporáneos para explorar las diversas maneras en las que los artistas y escritores encaran, desarrollan y resuelven sus obras. Además, conocer sus procesos creativos y reflexionar acerca de las dificultades y desafíos de la creación artística.

📆 Martes 07 de septiembre, 2021
⌚ 18 p.m. (hora Bolivia)
FACEBOOK LIVE - KIOSKO

lunes, 26 de octubre de 2020

Entrevista en la Gran Vía Radio Barcelona


Me entrevistó
Maria José Palma Borrego
en el programa FUERA DE ORDEN en La Gran Via radio Barcelona
Cómo siempre fue tan revelador conversar con ella!


ENTREVISTA AQUÍ



Javier de Noriega con Maria José Palma Borrego
Todos los Miércoles de 20:00-21:00 horas (19:00-20:00 en Canarias).
Gran Vía Radio
Gran Via Ràdio

miércoles, 3 de junio de 2020

Entrevista Periodico Los tiempos Suplemento de Cultura



Alejandra Alarcón: “‘Jugar a hacernos los muertos’ sublima el miedo a la muerte”


Cultura
    • Alarcón en su estudio, trabajando en una de sus obras. | CORTESÍA
    • Una de las recientes acuarelas pintadas por la artista. | CORTESÍA
    1 / 2
    Publicado el 31/05/2020 a las 0h00
    La Fundación Pollock-Krasner anunció el 15 de mayo que 121 artistas de 17 países fueron beneficiados con sus subvenciones anuales, proporcionando importantes recursos a creadores a nivel internacional. Una de las beneficiarias es la artista plástica Alejandra Alarcón, la cochabambina que actualmente vive en México y que constantemente representa al país por la calidad de su trabajo y la profundidad con la que cuestiona temas humanos. Entre los temas recurrentes de su obra está la identidad y su devenir, además del cuerpo y sus fluidos, la vida y la muerte, entre otros. En esta entrevista con Lecturas & Arte, Alarcón habla de este premio y sus continuos proyectos.

    —¿Qué significa ser una de las ganadoras de la beca Pollock-Krasner?
    —Creo que ganar un premio siempre es un gran honor, más aún cuando es internacional y de este prestigio. De alguna manera pone en un lugar a Bolivia y México como las patrias que me han dado cobijo en este camino. Significa la posibilidad de poder seguir y el reconocimiento a muchos años de trabajo en los que han estado implicadas muchas personas a mi alrededor.

    —¿Qué incluye la beca y cómo piensa aprovecharla?
    —La beca permite crear nuevos trabajos, comprar los materiales necesarios, pagar el alquiler del estudio, además de cubrir gastos personales y médicos, por un año. En mi caso, me permitirá continuar con el trabajo que he desarrollado en la serie El libro de las lágrimas, así como también poder experimentar y abrir otras líneas de trabajo.

    —¿Cuándo comenzó el proyecto Muriendo en lugares importantes y cómo ha evolucionado?
    —Muriendo en lugares importantes comenzó en 2017, es una serie de fotografías digitales, tomadas en el espacio exterior, en las que pretendo “morir”. Son tomadas en lugares emblemáticos de una ciudad, como catedrales, teatros, esculturas, edificios históricos, etc. Lugares también de consumo turístico, que tienen una carga cultural histórica y humana. Me interesa cuestionar la selfie como consumo de un lugar y como las personas que visitan espacios turísticos se toman una foto y la publican en las redes sociales, como prueba de haber estado ahí. También cuestionar la idea de lugares importantes ¿cuáles son?, ¿quién los define como importantes? y evidenciar al turismo, como una más de las herramientas del capitalismo, que los va vaciando de sentido y convirtiendo en lugares de consumo-selfie.
    Todas las fotos las voy subiendo a una cuenta de Instagram que está creada para ello.
    Con la pandemia, Muriendo en lugares importantes tomó otra dimensión muy poderosa, porque ahora realmente el espacio exterior sí tiene un peligro “de muerte”. Y todos estos lugares importantes de consumo turístico están vacíos. Es más, muchos están cerrados.
    Entonces he realizado otra serie de fotografías, en la que llevo guantes de plástico y cubrebocas y estoy “muerta” en todos estos lugares importantes totalmente desolados.
    “Jugar a hacernos los muertos” sublima el miedo a la muerte. Jugar a hacernos los muertos y morir donde nosotros elegimos nos permite sobrevivir frente a algo que no controlamos. Los humanos, como los animales, nos hacemos a los muertos para sobrevivir. Ahora el enemigo es real, es invisible y está afuera.

    —¿Cuál de sus proyectos es el que más sorpresas le ha dado?
    —Caperucita la más roja y El libro de la leche.
    Caperucita porque fue el inicio lúdico, sincero, en el que encontré una forma de trabajar, de pensar y de crear, me ayudó a saber quién y cómo era. Con Caperucita, mi trabajo llegó a otros países. Conocí a personas que me apoyaron para poder seguir.
    El libro de la leche fue también una parte (parto) aguas en la vida, porque con la maternidad yo pensaba y sentía (en ese primer momento) que ya no iba a poder crear, y esa serie me permitió poder entender todo lo que le estaba pasando a mi cuerpo y a mis nuevas identidades. También entendí que es imposible dejar de hacer. El libro de la leche me conectó con el profundo sentir de otras mujeres en la maternidad, en todos los sentimientos ambiguos que ésta tiene y que a veces no se pueden decir, porque son un tema tabú.
    La maternidad me ha hecho infinitamente más eficiente y ordenada para trabajar.
    Y a nivel conceptual, ha influido en toda una serie de reflexiones en torno al cuerpo, a los fluidos, al poder. A la autonomía, de nuestro cuerpo (útero, fluidos, sangre, leche) respecto a un sistema de poder que aún se expresa y materializa en controlarlo.

    —¿En qué está trabajando actualmente?
    —Estoy trabajando en dos proyectos uno que es una serie de acuarelas, que creo que llamaré El libro de los finales, y el otro que ya comenté en la pregunta sobre Muriendo en lugares importantes.
    Empecé esta nueva serie de acuarelas en la cuarentena, planteando la desaparición de lo humano, y su vez la relación entre la muerte y la cultura. Trabajé a partir de dos elementos, la silla y los huesos humanos.
    La silla como objeto, como símbolo del animal civilizado que se sienta, la silla como construcción cultural. Cada silla habla de un momento histórico, de un gusto, de una clase social, de una estética, de una vida, de un espacio, de alguien que descansó vivo o viva ahí. Cada silla tiene una carga cultural, histórica, socioeconómica. Todo esto frente a un hueso humano, a la muerte, a la fragmentación y desaparición.
    Vivir o sobrevivir esta pandemia nos cuestiona inefablemente, sobre el lugar del hombre respecto a la naturaleza y al cosmos. La naturaleza, en su equilibrio, no tiene preferencias. Pensar en la inminente desaparición de lo humano nos sitúa en una nueva realidad. En la que tendremos que repensar nuestras acciones en torno a un todo, en el cual no somos el centro.

    —¿Cree que el arte o las personas van a sufrir alguna transformación después de la pandemia?
    —Definitivamente sí, creo que van a cambiar el arte y las personas. Es una gran oportunidad para cuestionar el mundo que hemos creado. Para cuestionarnos.


    nota completa AQUÍ 

    jueves, 23 de abril de 2020

    Pintura y fotografía: Artistas bolivianas y la creación desde el confinamiento








    texto completo 

    Entrevista Revista Cultural La Ramona, del periódico Opinión





    “Pintar y dibujar es una forma de pensar, y pensar es la posibilidad de construir una realidad diferente”

    Una entrevista a la artista visual cochabambina Alejandra Alarcón, que en febrero ganó la beca de la Fundación Pollock-Krasner.




    Alejandra Alarcón
    Alejandra Alarcón
    “Pintar y dibujar es una forma de pensar, y pensar es la posibilidad de construir una realidad diferente”
           
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    “Volver a los fluidos es también político, porque los fluidos no nos pertenecen”, afirmaba Alejandra Alarcón, en una primera entrevista cuando exponía “Los libros de la sangre y de la leche”. Esta muestra abordaba los desafíos de la maternidad y la sexualidad de la mujeres que luchan por recuperar su cuerpos, su sangre, su leche y su autodeterminación en un sistema que la ha encasillado. La obra fue expuesta el 2019 en el Centro Simón I Patiño y a finales del mismo año con “Los libros de la leche” ganó la convocatoria de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia correspondiente a la cuarta versión del programa editorial “Letras e Imágenes de Nuevo Tiempo”, en la que publicaron las obras ganadoras en formato impreso. 
    Este año, Alejandra ha sido ganadora de la beca de la Fundación Pollock-Krasner de Nueva York. La Ramona pudo conversar con esta destacada y desafiante artista visual cochabambina. 
    Cuéntanos sobre la publicación de los libros de la leche por FCBC…



    “Los libros de la leche” tiene más o menos 47 obras visuales en las que trabajé sobre tres momentos de la maternidad: Leche-unión o el estado de disolución materno acuática; Alicia y su abismo o la búsqueda de una nueva identidad femenina, a partir de la separación madre-hijo; y la tercera: Dos Reinas, que describe el nacimiento de las dos mujeres que conviven en la misma vidaEste febrero recibí la beca de la  Fundación Pollock-Krasner de Nueva York, con ella podré continuar el trabajo que estaba realizando en la trilogía de “Los libros de la sangre, la leche y las lágrimas”. Ellos te dan apoyo financiero para que desarrolles tu trabajo por un año. 
    Ahora estoy trabajando en eso, avanzando en el “Libro de las lágrimas” y continuando el de la Sangre.
    La trilogía de tu obra son “Los libros de la sangre, de la leche y de las lágrimas”. Ya sabemos más o menos de qué van los primeros dos. ¿De qué trata el tercero?
    En el libro de las lágrimas, que es la tercera parte de la trilogía, me interesa trabajar la identidad en relación al otro, a la pareja, a los extraños equilibrios a los que nos sometemos para poder ser dos. 
    Otro tema que estoy trabajando en la serie, es sobre la ilusión y el dolor, cómo en el amor no vemos y solo proyectamos lo que queremos ver.  La separación como un despertar para poder ver de verdad. O también el amor como ficción que ante la muerte nos permite seguir vivos. 
    Estoy trabajando sobre todas las situaciones en las que estamos suspendidos en un beso siendo una entidad, sin poder vernos la cara, sin poder incorporar al otro.  El amor como ilusión y ficción (de oro). El amor como un “tú serás” (lo que yo quiero o lo que yo espero), con el no “final feliz” de la realidad.
    En esta tercera parte de la Trilogía, el fluido lágrimas y su relación con la identidad no es estrictamente femenino como en la de la Sangre, que hablaba de la virginidad, del aborto, de la menstruación, de perder un bebé. O en el de la leche, que era la materna femenina. En esta quise no asociar las lágrimas a lo femenino. 
    ¿Cómo es tu proceso creativo? Me da la impresión de que es muy íntimo, eres tú cuestionándote y contándonos distintas etapas de ser mujer de una manera cruda. Imagino que no es muy sencillo y requiere tiempo.
    En mi proceso creativo están siempre primero las imágenes. Son como antojos, o una necesidad de que exista. A veces la encuentro, viendo otras imágenes, en la red, en películas, en la realidad. Recién sé qué es la que estaba buscando cuando la encuentro. Al principio tengo que confiar en que es por ahí, es muy intuitivo, y hay que confiar porque en esta parte no tiene explicación. Luego está el proceso de materializarla, si es un dibujo, acuarela, video, objeto. Cuando se materializa se ajusta o negocia con el material, a veces haces el dibujo como lo imaginas, y ocurren accidentes, (con las manchas) o no puedes resolver algo, o en la composición, todo esto es parte, porque nuevamente encuentras nuevas cosas en el proceso, cuando la imagen está realizada, recién viene la parte más racional o conceptual, veo con otros ojos que está ahí, cuales son las relaciones, entre los elementos, sensaciones, ideas y recién empiezo a verbalizar y conceptualizar, como trabajo varios dibujos al mismo tiempo y van teniendo su desarrollo, hay una línea de pensamiento. En esta parte conceptual la búsqueda tiene un diálogo con lo que voy leyendo, de teoría sociológica, filosófica, psicológica o literatura, entonces cada nueva búsqueda es más delimitada.
    En algunas series me pasa que van surgiendo figuras arquetípicas. En estas me ayuda mucho trabajar con mitos, para decodificarlos, cambiarlos y hacer una nueva relectura.
    En todo este hay un proceso hay una búsqueda introspectiva (no necesariamente anecdótica).  Son preguntas que me hago y/u observo en las otras personas. Por ejemplo, la relación hija madre que trabaje con Blancanieves y la Madrastra. O el inicio de la sexualidad, con Caperucita. El Olor del clan para entender mi pertenencia a un clan o familia, para ahondar en los autoexilios, en la sanidad o enfermedad de pertenecer. En el Libro de la leche explore la maternidad, y el nacimiento de una nueva identidad.  En el libro de la sangre, la fertilidad, que ahora es útero y decide.
    Cada serie ha ido respondiendo a momento de la vida donde al crear las imágenes podía ir respondiéndome, o explorando la complejidad, de lo humano, cómo no hay totalidades, cómo pueden coexistir en una misma situación sentimientos opuestos, y así es.
    Estamos viviendo una rearticulación del movimiento feminista en toda Latinoamérica. ¿Cómo influye en tu creación?
    Sí, influye de manera determinante. Creo que es el momento de cuestionarse todo el tiempo desde donde hacemos nuestros postulados políticos, ideológicos, ontológicos.
    Esta resignificación que hago con los mitos y arquetipos es un intento de construir una nueva memoria histórica sobre símbolos que han sido construidos desde la cultura occidental patriarcal.  Creo que es el momento de hacer todo este trabajo, en el arte, en el discurso y en la vida cotidiana.
    Por otro lado, pienso que el feminismo ha puesto en discusión temas que ponen en evidencia un sistema de poder que oprime a todos los géneros. Siento que debe ser entendido como poder y no como algo entre lo femenino y lo masculino.
    Las mujeres también pueden estar en función a este poder.  Pienso que pedir la igualdad no es el camino, porque es un sistema que oprime a ambos, es necesario destruir este sistema. 
    No estoy de acuerdo con el feminismo que propone no vincular a los hombres en este proceso  de cambiar el sistema, no concuerdo con excluirlos. Pero, bueno, esa es una discusión dentro el mismo feminismo. Pero no debemos perder de vista que la lucha es contra un sistema de poder y una cultura, que nos necesita a todxs involucrados. 
    Ahora, lo desafiante es que los sistemas de poder tienen una forma de instrumentalizar los discursos que los cuestionan y hacerlos propios, vaciarlos de sentido, de volverlos un lugar políticamente correcto, de hacerlos una moda y una marca. Solo espero que los movimientos feministas no pierdan su fuerza crítica, y cuestionadora, para así poder articular un discurso de cambio real. 
    - ¿Cómo ha sido la postulación y qué tipo beca has ganado este año?
    Me acaban de dar la beca de la Fundación Pollock-Krasner. Para postular tienes que haber trabajado en el arte profesionalmente  durante un periodo de tiempo significativo, un mérito artístico reconocible y una necesidad financiera. Se puede postular  a través de su página web. Pueden postular artistas de todos los países. 
    La  fundación fue creada  con legado que dejó la pintora Lee Krasner, viuda del pintor norteamericano Jackson Pollock y una de las pioneras del impresionismo abstracto. Cada año concede alrededor de 86 becas, para artistas de todo el mundo.
    Esta beca me permitirá continuar con mi trabajo de investigación, creación y experimentación durante un año.  
    - ¿Qué sugerencias tienes para las nuevas generaciones de acuarelistas en Bolivia?
    Que pinten mucho. Pintar y dibujar es una forma de pensar, y pensar es la posibilidad de construir una realidad diferente. 
    Comunicadora – idaguita@gmail.com
    Más información de Alejandra Alarcón:
    http://caperucitalamasroja.blogspot.com/ 
    http://www.alejandra-alarcon.com/ 

    martes, 3 de octubre de 2017

    Brindis desde las grietas: Diálogo con Alejandra Alarcón

    Articulo realizado y publicado en: ANÁBASIS


    Brindis desde las grietas: Diálogo con Alejandra Alarcón




    Con: Luisa Deguile

    Sería más o menos fácil decir de miradas angustiadas frente a las imágenes de Alejandra Alarcón. Pero esto implicaría haber caído sin más, digamos, en la trampa: Diríamos con ello mucho más de nosotros mismos que de las imágenes, y algo apenas, mas solo de refilón, de la relación que plantea.
    Luz y color son sus claves. Fluyen, sin embargo, como sorbo dulce, de encanto particular, coronando la cita con esa parte de nosotros mismos que siempre supo de qué iba la realidad, desde los mismísimos cuentos infantiles, esos en que se ofrecen elixires y manzanas envenenadas.


    Quien sirve luce claro el semblante. Y una sonrisa cordial, que no obstante, a la luz de sus trabajos, podría resultar en mordida. Enhorabuena.
    Es un placer.

    Siempre imágenes, en mi cerebro o en las que veo en la red, en películas, fotografías, etcétera.
    Todos los días veo y hago tableros en Pinterest, Tumblr, Instagram, gran parte de lo que realizo después, sale de ahí. También construyo imágenes en el programa 3D de computadora Poser; este me permite visualizar cuerpos humanos y de animales, ponerlos en la posición que yo quiera o mover la cámara para ver desde distintos puntos; tales ejercicios me permiten, nuevamente, visualizar y dar con lo que estoy buscando.

    Una cita previa, particular, contigo misma…

    Sé qué imagen busco cuando la encuentro.
    Cuando ya tengo la imagen hecha, dibujada, empieza recién mi trabajo racional o conceptual en que analizo qué hay en ella. Cuando encuentro la relación de mis imágenes con los conceptos teóricos continúa mi búsqueda, más hondo.

    Alejandra, a través del espejo. Es la primera imagen, que tienta, la que plantea el primer internamiento. Más tarde, quienes contemplemos las imágenes, tendremos a mano, a lo mejor, reconocer algunos de los ecos de ese primer intercambio, sus ecos…

    Todo el tiempo es un proceso de ir y venir, de la imagen a los conceptos y de los conceptos a la imagen.
    Hay un orden a partir del inicio intuitivo. Cuando encuentro una línea de… investigación visual, trabajo con ella hasta agotarla. Es por eso que me dedico a hacer series. Hay obras que luego paso a otros formatos o medios como el vídeo o la fotografía, animaciones, instalaciones u objetos intervenidos.


    La herramienta a través de la que hecha a volar la intuición, no obstante, parece de todos modos, única en su modo de hacer el color.

    La base de mi pensamiento visual se da con el dibujo y la acuarela.

    Trazos nada más, o signos, inconsciente pero directamente…

    Un proceso de ambos, en diálogo…
    Los últimos quince años, la acuarela ha sido mi principal medio – soporte. Por su naturaleza fluida; la humedad, lo orgánico. Me lleva a ir en constante cambio, un estado en que los límites no quedan definidos; el agua y el pigmento van construyendo un devenir de estados e identidades.


    Lo que resulta igualmente cierto hacia afuera de la pintura.  A fin de cuentas, las historias no las pinta completas el narrador, a menudo la conexión entre este y quien las escucha alza vuelo dándole forma real a la imágenes a través de intercambios de miradas, incluso en los silencios intermedios; es así que se comparte el testimonio, por más que de ficción se trate; más aún si es así y se crea en el otro la experiencia.

    Esta idea de fluidez también se expresa en los temas que abordo; mi obra gira en torno a la identidad femenina, el terreno limítrofe en el que esta parece una constante negociación con el otro, en el que existir no es algo dado e inamovible si no, más bien, cambiante.
    Mi obra está impregnada de zonas indefinidas entre sujetos: género, trans – género, roles y arquetipos.

    De ahí los matices, en el rojo, por ejemplo, predominante. Estos resbalan desde cada rasgo que podamos sentirnos tentados a definir por cuenta propia…


    La acuarela es el medio idóneo porque me permite trabajar de manera sutil, transparente, diáfana todos estos temas que no necesariamente son… suaves.
    Me interesa crear una relación seductora con el espectador, un en que la pintura sea atractiva, por sutil, pero se convierta en lo contrario, con la transmisión del mensaje.
    Me gusta pensar la acuarela como un estado dionisíaco, de cambio, de latencia, en cierto modo es como la identidad que nunca termina de forjarse.

    Desafío a partir de la cordialidad, apuntando a determinados lugares comunes, convertidos, apostada una mínima cuota de atención, en verdaderos puntos de encuentro, agudos. Sin obviar el encanto popular, ni lo reconocible y popular del auténtico encanto.
    Finalmente, se da la confrontación. Un impacto…
    Dibujo niñas que son niña pero al mismo tiempo pulpo, o lobos que están pariendo pero a la vez se están chupando la leche. En general son cuerpos que están saliendo de otros cuerpos y que yo represento a su vez como fluidos, lo que impide establecer límites entre un ser y el otro.


    El fluido es continuo, así como lo dionisíaco es algo mojado que está escurriendo, que se está derramando, es totalmente contrario a lo apolíneo. Lo apolíneo separa y vendría a ser la línea del lápiz, mientras que la acuarela nunca divide.

    En esta oposición, no obstante, radica otra fuente de violencia.
    Presente, una y otra vez, el paso a otra cosa…
    Mi producción artística ha estado ligada siempre a una búsqueda personal de ir encontrándome en ella.
    Creo que la identidad es algo que se va construyendo momento a momento, el poder saber quienes somos es un asunto que se nos cuela de las manos cada instante. Mi obra trata de dar respuesta a este constante fluir en el que tratamos de entender qué somos, qué hacemos aquí y cómo nos relacionamos con el otro.

    Y esto, a través de afirmaciones de corte sencillo. Para situaciones complejas. Estas, a su vez, se complican de veras en nuestras mentes, bien dispuestas para ello, caídos, desde luego, en la trampa.
    Se me ocurre, un pacto, cierta complicidad. Deshechos los límites se da el pleno intercambio. Íntimo.
    Hay mucha carnalidad…

    Me interesa la relación con los fluidos corporales por que nos remite a un lado incontrolable, genuino de nuestra naturaleza. Como decía Rodrigo Rada en otro diálogo para Anábasis: “…el artista (…) se construye a sí mismo bajo la mirada de una alteridad, en este caso, de su propio trabajo.”

    Lucha…


    Sencillez, que no es lo mismo que simpleza; transparencia, claridad, luminosidad, suavidad. Para trabajar la Complejidad. La violencia.
    Siendo este último más que un móvil, un medio inmenso, cabe preguntarse qué otros aspectos de la realidad entran en juego en la composición del vínculo comunicativo. Si bien esto depende en buena medida de quien contempla cada cuadro, también es cierto que brilla sin disimulo alguno una especie de línea, una grieta por la que se vierte tu pintura


    Los matices del bien y el mal. Se trata de romper las ideas que tenemos asociadas a lo bueno y lo malo, como la maternidad idealizada, el amor sin dolor, la liberación sin pérdida, el control con protección… La ternura y la crueldad. El lado salvaje de lo humano.

    Que es contradicción…
    Y queda patente en poesía, videoclips, películas, teatro, música, filosofía, literatura, psicología, sociología.


    Son varios los artistas con los que siento, dialoga, por eso mismo, mi trabajo; en distintos niveles, claro; con algunos el temático conceptual, y con otros el técnico, por ejemplo. Por nombrar algunos: Kiki Smith, Louise Bourgeois, Daehyun Kim, Walton Ford, James Jean, Sophie Jodoin, Henry Darger, Llaria Clari. Floria Gonzalez, Pablo Cotama y Rodrigo Rada, aparte de ser grandes artistas también son mis amigos.

    ¿Qué viene ahora?

    El libro de la lecheEl libro de la sangre y El libro de las lágrimas. Tres series de obra en acuarela con las busco reflexionar sobre la construcción identitaria femenina marcada por tales fluidos.

    Salud.